

El monitor crea la etapa, decidiendo los kilómetros a recorrer, la pendiente en cada tramo, incluso el viento. Guarda esta etapa en la pantalla de su bicicleta, y la usa cuantas veces quiera para llevar a cabo una clase colectiva.
El monitor puede crear las etapas que necesite, y guardarlas todas: para distintos niveles de esfuerzo, para distintos objetivos… En cada clase utilizará la etapa que necesite, y todos los participantes la verán en sus pantallas.
El monitor podrá motivar a los alumnos con la música, como en cualquier clase colectiva tradicional, pero su labor será más fácil, porque podrá ver a todos los asistentes en su pantalla, controlando al grupo en todo momento. El grupo estará motivado porque no tiene que imaginar un recorrido, sino disfrutar la propuesta del monitor.